Treinta y seis han pasado desde que
el diseñador alicantino Pepe Botella
abriera su primera tienda en
Alicante. Desde ese momento, la
búsqueda de nuevos diseños y tejidos
a marcado sus pasos.
La primera colección de la firma
salió al mercado en 1980 con la
clara intención de acabar con la
rigidez y severidad de los vestidos
de novia, objetivo que aún hoy se
adivina en la libertad de líneas, el
movimiento y el uso del color de los
diseños creados por la nueva
diseñadora de la marca, Lucía
Botella, que da continuidad al
excepcional trabajo de su padre.